Con el inicio del buen tiempo en la primavera y principios del verano, es posible que los paseos con nuestras mascotas sean un poco más largos. E incluso que nos acerquemos a las afueras de las ciudades o a nuestras segundas residencias en el campo.

Esto propicia que encontremos espigas en el suelo que son potencialmente peligrosas para los perros.

Debido a su forma puntiaguda y a su tamaño pequeño, pueden introducirse en orificios como nariz u orejas y, en perros con pelo más largo, también entre las patas, en axilas o en otras zonas de la piel.

En ocasiones, son solo arañazos sin importancia, pero, si no se pone solución, se puede complicar la situación y provocar un verdadero problema.

Recordad, por lo tanto, que es importante revisar a vuestros perros después de los paseos y, si tenéis dudas, escribidnos o llamadnos para pedir cita.

Centro Veterinario SUR