Lecturas de interes


¿TIENE SOLUCIÓN?

Es la pregunta más frecuente que nos hacemos cuando nos dicen que nuestro perro tiene displasia. Afortunadamente se han desarrollado en los últimos años suficientes técnicas como para poder dar solución casi al 100% de los casos de displasia de cadera. Ha pasado de ser una enfermedad con pronóstico grave a tener pronóstico favorable. La finalidad es conseguir darle al perro una buena calidad de vida sin dolor, situación que se consigue en la mayoría de los casos. Para ello es fundamental en cada caso elegir y aplicar la técnica más adecuada .

¿CUÁL ES LA MEJOR SOLUCIÓN PARA MI PERRO?
Todo dependerá de la raza, la edad y el tamaño del perro; dependerá también del tipo y el grado de displasia, así como de los síntomas que presente el animal. Los tratamientos conservadores se emplearán en los perros asintomáticos, mientras que los tratamientos conservadores se reservarán para aquellos animales que presenten dolor.

TRATAMIENTO CONSERVADOR
No debemos olvidar que muchos de los perros displásicos son asintomáticos. Podemos conseguir que esta situación se mantenga con control de peso, ejercicio moderado y suplementos de condroprotectores. Debemos evitar el exceso de energía y calcio en la dieta de estos animales durante el crecimiento. Un perro potencialmente displásico puede convertirse en displásico sólo por no cumplir alguna de estas líneas de manejo.

TRATAMIENTO QUIRÚRGICO
Sólo deben someterse a cirugía aquellos perros en los que han fallado las terapias preventivas y, llegados a cierta edad, siguen presentando dolor, inactividad, intolerancia al ejercicio y cojera evidente. Someteremos al perro a un nuevo estudio para poder elegir la técnica idónea en su caso. Este estudio incluirá radiografías e incluso TAC y/o Resonancia Magnética.
Las técnicas que empleamos hoy en día son:

1.-SINFISIODESIS PUBICA
En los cachorros menores de 16 semanas con índice de distracción elevado, podremos realizar una intervención sencilla para modificar el crecimiento de la cadera y conseguir una estabilidad óptima cuando se completa el crecimiento. Cauterizando la línea de crecimiento de la sínfisis pubiana, conseguiremos que la pelvis se vaya “cerrando”a medida que va creciendo, aumentando así la cobertura de las cabezas femorales. Esta intervención está encaminada a evitar cirugías futuras más agresivas.



2.-OSTEOTOMIAS PREVENTIVAS:
Modificaremos la anatomía del fémur o de la pelvis para intentar dar estabilidad a las articulaciones. Entre estas están la triple osteotomía pélvica, la doble osteotomía pélvica, y las osteotomía femorales de varización o de retroversión. Estas correcciones serán posibles hasta los 10 meses de edad, cuando el hueso todavía no ha perdido la capacidad de remodelación. Más allá de esta edad, los resultados estarán menos garantizados. Mediante estas técnicas conservaremos la articulación “original” del perro, controlando en la mayoría de los casos la aparición de artrosis.


3.-OSTEOTOMIAS CORRECTORAS
En los perros mayores de 10 mese, o en caso de un avance rápido o agresivo de la enfermedad en los que la deformación y la artrosis son severos, debemos plantearnos eliminar o sustituir esas articulaciones, pues ya será tarde para intentar conservarlas • Artroplastia de escisión Técnica de elección en perros menores de 20 kg, puede realizarse en animales de cualquier peso. Eliminando la cabeza y cuello femorales, conseguiremos que se forme una articulación falsa de fibrocartílago y nuestro paciente gozará de una buena movilidad sin dolor.

• Artroplastia de escisión
Técnica de elección en perros menores de 20 kg, puede realizarse en animales de cualquier peso. Eliminando la cabeza y cuello femorales, conseguiremos que se forme una articulación falsa de fibrocartílago y nuestro paciente gozará de una buena movilidad sin dolor.

• Artroplastia de sustitución(prótesis de cadera)
Consiste en sustituir la cadera enferma por una de titanio totalmente adaptada al perro. La prótesis empleada en Centro Veterinario Sur es la No cementada de Zurich.

4.-Intervenciones en perros senior
Se han desarrollado también técnicas para perros muy mayores que consisten en actos quirúrgicos poco invasivos para paliar el dolor. Modificando la musculatura y anulando la inervación de algunas zonas de la cápsula articular, podemos aliviar la carga de la articulación y el dolor en estos animales tan viejos en los que están ya contraindicadas el resto de intervenciones. También podemos aliviar la presión intraarticular con técnicas de drenaje. Entre estas técnicas están el PIN(pectinectomía-iliopsoastenotomía-neurectomía) y el forage

¿son muy complicados los postoperatorios?
En cualquiera de las resoluciones quirúrgicas, el postoperatorio controlado es muy importante. Debemos tener cuidado y evitar accidentes que pongan en riesgo la buena evolución de la cirugía. Consistirá en evitar que el perro corra, salte y juegue. Sacaremos a pasear a nuestra mascota con correa, y los paseos serán todo lo largos que nos indique el cirujano. Esta situación se prolongará hasta que el animal pueda ser dado de alta definitivamente. Los postoperatorios en estas intervenciones suelen durar unas 8-12 semanas.

UN MAL POSTOPERATORIO PODRÁ SER RESPONSABLE DE UN FRACASO QUIRURGICO. EN CASO DE TENER QUE REINTERVENIR LA GARANTIA DE EXITO SERA MUCHO MENOR.

¿Ofrece alguna ventaja la fisioterapia postquirúrgica?

Definitivamente si. Con un buen programa de fisioterapia postquirúrgica se acortan los periodos de recuperación y la masa muscular y funcionalidad de la extremidad se recuperan mucho antes.

CONCLUSIONES:
La displasia de cadera es una enfermedad hereditaria, crónica y progresiva que puede presentarse en cualquier raza de perro.
Un diagnóstico precoz junto con un manejo óptimo conseguirán controlar la enfermedad en muchos casos, sin necesidad de ninguna resolución quirúrgica. Afortunadamente las técnicas y protocolos diagnósticos cada vez nos permiten diagnosticarla antes y con mucha más precisión.
En los casos que requieren cirugía, se debe realizar un estudio completo para elegir la técnica más adecuada para cada paciente. Podemos afirmar que disponemos de técnicas suficientes para resolver todos los casos de displasia.
El postoperatorio controlado es fundamental para asegurar el éxito de la cirugía.
En la mayoría de los casos conseguiremos una calidad de vida óptima del animal.


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