Consejos CVS


¿QUÉ PARÁSITOS PUEDEN AFECTAR A MI PERRO?
Un parásito es aquel ser vivo que vive y se nutre de otro, llamado hospedador, sin producirle ningún beneficio, o incluso causando algún perjuicio.
Los parásitos que pueden afectar a los perros son de 2 tipos: internos y externos.

Parásitos externos

Los parásitos más comunes son pulgas, piojos y garrapatas. Estos animales se alimentan de la sangre del perro y pueden producir picor y malestar, provocar alergias a su picadura y, lo que es más importante, pueden transmitir otras enfermedades, tales como Ehrlichia canis y Dipylidium caninum.

También hay que hacer especial mención a la picadura de ciertos mosquitos que pueden transmitir enfermedades parasitarias, tales como Leishmania o Filaria.
Estos parásitos necesitan calor y cierta humedad para desarrollarse, por lo que viven desde el comienzo de la primavera hasta el comienzo del otoño. En zonas de campo pueden vivir todo el año.


Parásitos internos
Son numerosos los parásitos que pueden afectar a los perros: Ancylostoma spp., Toxocara canis, Toxascaris leonina, Tricurisvulpis, etc.
Estos parásitos viven en su forma adulta en el intestino delgado de los animales, alimentándose de sangre y eliminando los huevos o las larvas con las heces.
Si éstos son ingeridos accidentalmente por el hombre, puede contagiarse, especialmente niños. Para ello, conviene mantener una higiene adecuada.

 

¿CÓMO COMBATIR ESTOS "INDESEABLES AMIGOS"?

PARÁSITOS EXTERNOS:

El mejor remedio es la prevención. Para ello utilizaremos antiparasitarios externos durante la época de primavera y verano. Los hay de muchos tipos: en collar, pipetas, sprays…

PARÁSITOS INTERNOS:

La desparasitación interna conviene que se lleve a cabo durante todo el año, pues estos parásitos no son estacionales. Se realiza cada 3 meses y hay varias formas: inyectado, comprimidos, pasta, spot-on…

LEISHMANIOSIS CANINA
Se trata de una enfermedad provocada por un parásito llamado Leishmania infantum, que afecta a los macrófagos (un tipo de glóbulo blanco). Este parásito es transmitido por un mosquito, llamado Phlebotomus perniciosus, que es muy frecuente en España y que tiene una época de vuelo comprendida desde marzo-abril hasta septiembre-octubre.
Los síntomas son muy inespecíficos, aunque suelen comenzar con pérdida de pelo alrededor de los ojos, orejas
y nariz, pérdida de peso, descamación de la trufa y crecimiento exagerado de las uñas. Cuando el cuadro se hace crónico pueden aparecer cojeras, diarreas, insuficiencia renal, etc.

No existe cura definitiva para esta enfermedad, pero hoy en día los tratamientos han mejorado mucho, pudiendo dotar al animal de una excelente calidad de vida, sobre todo si la enfermedad es detectada en su comienzo. Por eso es recomendable hacer un control una vez acabada la época de vuelo del mosquito.

¿TENGO QUE TOMAR ALGUNA PRECAUCIÓN SI VOY A VIAJAR CON MI PERRO A LA PLAYA?
En la zona de la costa existe un mosquito que transmite un parásito que se aloja en el corazón y los vasos sanguíneos adyacentes. La enfermedad se llama filariosis o más conocido como “el gusano del corazon”. El crecimiento de estos gusanos llegan a dificultar el paso de la sangre, e incluso obstruir por completo el flujo. Para evitarlo lo mejor es poner un tratamiento preventivo antes de viajar a estas zonas.